Con un conversatorio inaugural y el arranque de su primer módulo formativo, comenzó oficialmente Bajo la Lupa: Laboratorio de Gestión Cultural Comunitaria, un proceso que busca fortalecer las capacidades de gestores culturales, artistas, docentes y líderes comunitarios que trabajan por el arte y la transformación de los territorios en Medellín.
El pasado 3 de julio de 2026, el Auditorio Rogelio Salmona del Centro de Desarrollo Cultural de Moravia fue el escenario del lanzamiento oficial de Bajo la Lupa: Laboratorio de Gestión Cultural Comunitaria, un proyecto liderado por la Corporación Fantasía Argentina Tango, con el apoyo del Museo Casa Pedro Nel Gómez, el Centro de Desarrollo Cultural de Moravia, en convenio con Comfenalco Antioquia y la Alcaldía de Medellín.
El encuentro reunió a docentes del laboratorio, participantes y panelistas, quienes compartieron un primer espacio de diálogo para reflexionar sobre el presente y los desafíos de la gestión cultural comunitaria en los territorios.
¿Qué es la gestión cultural comunitaria y por qué importa?
El conversatorio, de aproximadamente una hora, abordó preguntas centrales: qué significa ejercer la gestión cultural desde los territorios, cuáles son sus principales retos y cómo construir procesos culturales sostenibles que respondan a las necesidades reales de las comunidades.
Los panelistas coincidieron en que la gestión cultural no debe entenderse sólo desde lo académico o administrativo, sino como una herramienta para democratizar el acceso a la cultura, fortalecer procesos comunitarios y acompañar a las organizaciones desde metodologías cercanas, participativas y construidas desde la práctica.
Un proyecto ganador para aprender, crear y transformar:
Bajo la Lupa es un proyecto ganador de la Convocatoria de Fomento y Estímulos para el Arte y la Cultura 2026 de la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín. Su propósito es acercar a gestores, artistas, colectivos y organizaciones a la gestión cultural mediante cinco módulos de formación que permitan reconocer las fortalezas de cada proceso, identificar las necesidades de los territorios y fortalecer las capacidades para diseñar y gestionar proyectos culturales.
El curso cuenta con 35 participantes de toda la ciudad de Medellín, un proceso que busca fortalecer el trabajo que ya vienen realizando en sus comunidades.
Voces del laboratorio: gestoras y docentes hablan del proyecto
Para Johana Palacios, Directora Ejecutiva y Gestora Cultural de La Corporación Fantasía Argentina Tango, la meta es que cada participante pueda consolidar una propuesta o proyecto que responda a las necesidades de su territorio y que sea sostenible en el tiempo: «Lo que buscamos es que los participantes tengan las bases para organizar mejor sus procesos, fortalecer sus capacidades y convertir sus ideas en proyectos con impacto para sus comunidades».
Karen Vásquez, docente del laboratorio, explicó que esta iniciativa busca ofrecer un proceso formativo cercano y accesible para todas las personas interesadas en fortalecer sus conocimientos:
«La gestión cultural comunitaria es una apuesta de vida, no solo para gestores y gestoras culturales, sino también para artistas, docentes y todas las personas que hacemos vida en nuestros territorios».
Asimismo, señaló que uno de los grandes objetivos del laboratorio es brindar herramientas para que las organizaciones puedan estructurar y escribir sus propios proyectos, entendiendo que detrás de cada iniciativa existe un proceso creativo que requiere reflexión, planificación y trabajo colectivo.
«Queremos empezar a enfocar, ampliar y visibilizar esas cosas que a veces no vemos. Sobre todo, invitar a las personas a preguntarse qué es la gestión cultural comunitaria, para qué sirve y cuáles son las nuevas preguntas que debemos hacernos como comunidad».
La primera clase: un círculo para conocerse y comenzar el camino:
Finalizado el lanzamiento oficial, los participantes dieron inicio al primer módulo del laboratorio con una actividad simbólica alrededor de la tarima. En un gran círculo se presentaron y comenzaron a construir confianza entre quienes posiblemente encontrarán nuevos aliados para sus propios proyectos.
Posteriormente inició la primera sesión formativa, marcando el comienzo de un recorrido de aprendizaje colaborativo que busca fortalecer redes, intercambiar experiencias y consolidar capacidades para impulsar nuevos proyectos culturales en los territorios.
Mirar los territorios "Bajo La Lupa":
Bajo la Lupa propone observar los territorios desde nuevas perspectivas y enfoques. Durante el conversatorio quedó claro que la gestión cultural comunitaria nace de las personas, de sus historias, de sus necesidades y de la capacidad de construir soluciones colectivas.
Los panelistas coincidieron en que gestionar cultura significa cuidar los procesos vivos, fortalecer capacidades, generar confianza, construir redes y promover relaciones basadas en la autonomía, la memoria y la reciprocidad. Es, en esencia, una forma de transformar comunidades desde el trabajo colaborativo.
Una apuesta que fortalece el tejido comunitario
Desde La Cuarta Estación celebramos estos espacios que reconocen el valor de quienes, desde el arte, la cultura y la organización comunitaria, trabajan todos los días por fortalecer nuestros territorios. Procesos como Bajo la Lupa demuestran que la gestión cultural también se aprende compartiendo experiencias, construyendo alianzas y escuchando las voces de quienes hacen posible la vida cultural en nuestros barrios.
Porque en La Cuarta Estación seguimos contando las historias que inspiran, fortalecen el tejido social y hacen visible el poder transformador de nuestras comunidades.