En la Zona Nororiental de Medellín, el patrimonio también se conserva entre hilos, agujas, puntadas y saberes que han pasado de generación en generación. Textigrafías pone en el centro a quienes mantienen vivo el oficio textil, reconociendo sus historias, territorios y trayectorias como parte de la memoria cultural de la ciudad.
Coral Tejidos, en cabeza de María Catherine Franco Morales, es una de las iniciativas ganadoras de la convocatoria Fomento y Estímulos para el Arte y la Cultura de la Secretaría de Cultura Ciudadana, en la línea Estímulos para la Apropiación de los Oficios Patrimoniales de Medellín, con el proyecto “Textigrafías: testimonios, trayectorias e inteligencia artesanal”.
La iniciativa nace con el propósito de visibilizar el oficio textil de la zona nororiental de Medellín y reconocer a quienes, desde sus casas, talleres, negocios y espacios comunitarios, mantienen vivo un patrimonio que se transmite de generación en generación.
Un álbum para contar historias a través de las manos
Uno de los principales resultados del proyecto será la creación del primer álbum textil de la zona nororiental, una publicación que reúne los rostros, historias y trayectorias de sabedores y sabedoras del oficio textil, ubicándolos además en los territorios donde sus conocimientos toman vida. El álbum busca que detrás de cada puntada, arreglo, confección, tejido o prenda exista un rostro, una historia y una memoria que pueda ser reconocida por la ciudad.
En la Comuna 4, actualmente hacen parte del álbum cuatro sabedores y sabedoras, entre costureras, talleres de confección y tejedoras que representan distintas maneras de habitar y conservar este oficio.
Más que prendas: saberes, memoria y territorio
El proyecto también desarrolla una Ruta del Oficio Textil en la zona nororiental, que incluye activaciones textiles, encuentros y tertulias como espacios para conversar, crear y reflexionar alrededor de la importancia de conservar estos saberes. A la fecha, más de 90 mujeres y hombres han participado en conversaciones y encuentros alrededor de las prácticas textiles, y se han realizado dos activaciones textiles.
Estos encuentros han permitido comprender que el patrimonio textil no está únicamente en las técnicas, las herramientas o las prendas terminadas. También está en las historias de vida, en las formas de aprender, en la solidaridad entre mujeres y familias, en los talleres de barrio y en la memoria que permanece en las manos de quienes llevan años ejerciendo el oficio.
Los rostros que mantienen vivo el oficio
Entre los rostros que hacen parte de este reconocimiento están Emilse, Pastora, Carmen, Lucía, Alejandro y Carlos, entre otros sabedores y sabedoras que, desde diferentes lugares y experiencias, conservan este patrimonio vivo de Medellín.
Para hacer posible esta ruta, Coral Tejidos ha contado con el acompañamiento y la disposición de diferentes espacios de la ciudad, entre ellos UVA La Armonía, UVA La Alegría y el Centro de Desarrollo Cultural de Moravia, escenarios que han abierto sus puertas para propiciar los encuentros y las conversaciones.
Más que prendas: saberes, memoria y territorio
El proyecto también desarrolla una Ruta del Oficio Textil en la zona nororiental, que incluye activaciones textiles, encuentros y tertulias como espacios para conversar, crear y reflexionar alrededor de la importancia de conservar estos saberes. A la fecha, más de 90 mujeres y hombres han participado en conversaciones y encuentros alrededor de las prácticas textiles, y se han realizado dos activaciones textiles.
Estos encuentros han permitido comprender que el patrimonio textil no está únicamente en las técnicas, las herramientas o las prendas terminadas. También está en las historias de vida, en las formas de aprender, en la solidaridad entre mujeres y familias, en los talleres de barrio y en la memoria que permanece en las manos de quienes llevan años ejerciendo el oficio.